Monday, March 26, 2007

Los días en Cuajimalpa

Hace ya casi año y medio que vivo en Cuajimalpa, en las orillas de ciudad de México. No es la primera vez que vivo en esta hermosa ciudad, ya había vivido un par de meses en Copilco en algún verano y desde niño mis vacaciones eran aquí en la casa de mi abuela. Claro que al ser Cuajimalpa el lugar en donde más tiempo he vivido en ciudad de México me ha dejado más huella.

Se acerca ya el tiempo en que habrá que mudarse a otro lugar. Siempre son difíciles los cambios, en especial esta vez, pero creo que siempre los cambios traen nuevas experiencias y eso hace a la vida entretenida.
Voy a extrañar muchas cosas de Cuajimalpa. Sus 2760msnm, el frío del primer invierno aquí cuando vivía cerca de la delegación, la vista del Ajusco y en los días despejados del Popo y del Izta, la seguridad en sus calles, las caminatas y los tlacoyos y los jardines y los árboles y las veredas y el arroyo y sobre todo los patos sumergiendo sus cuerpos casi completamente del Desierto de los Leones, el ya legendario 102B con su columpio y su jardín, y en general todo Cuajimalpa, con sus calles ruidosas y llenas de niños y de perros pero que no descansa sino hasta muy tarde en la noche y que sabes que no pasará nada.


Voy a extrañar a la ciudad de México. La sensación tan extraña de bajarse del metro en la estación Zócalo y subir las escalinatas de la estación y escuchar los tambores de los danzantes aztecas y el golpe de la bandera con el viento. La vista de la ciudad desde las torres de la catedral. Sus museos. La calle de Gante. La casa de la abuela. El jardín . La Cineteca. Grupo IMER. El azul y oro. Los Falafels. Los bares fresas donde no les importa cómo vayas vestido (no como en otras ciudades). Tlalpan. Y muchas otras cosas que serían imposibles de enumerarse. Recuerdo que alguien una vez me dijo que ciudad de México era como la capital de América Latina y creo que tiene toda la razón. Además es la ciudad del surrealismo completo. Aquí llega Marcos y lo escolta el Estado Mayor Presidencial, la gente aquí sí lucha por lo que cree que está bien (lo cual no debería ser considerado surrealista pero las expresiones de esas luchas sociales a veces sí lo son y estoy muy contento de haberlas presenciado), la Santa Muerte de tamaño natural que una vez vimos cerca de Garibaldi, la gente que maneja su Audi y va y compra ropa cara y a un lado de la tienda hay una señora sentada en la banqueta con tres niños mocosos pidiendo "una moneda", aquí los cines tienen letreros que dicen "Las escoltas y guardaespaldas también pagan boleto y deben entrar sin armas", esta es la ciudad construida sobre un lago, y sus ríos fueron entubados y nunca más volveremos a verla tal cual la vieron los españoles cuando llegaron, porque aquí no importó nada, aquí fue una violación, aquí no hay reivindicación, me pregunto si alguna vez se recuperará esta ciudad de toda la suciedad y descuido como París de sus años pestilentes, si alguna vez los paraderos dejarán de existir y no haya niños saltando sobre botellas de vidrio rotas en el metro para ganarse unas monedas sacando provecho de la ansia de la gente por ver violencia que mantiene una demanda inelástica por el Gráfico y por el Metro.

Me pregunto muchas cosas todos los días, y a los 23 no sé si es normal. Me agobia pero me entretiene.

1 comment:

Violeta said...

si tengo casi todas esas imagenes en mi cabeza y aun sigo pensando que el df es la locura donde puedes encontrar TODO !!!

tout ce que vous voulez au FEDERAL!!!